• Por Roamand Zucré

Luna de miel:Entre el glamur de un crucero y el encanto de la playa

Actualizado: 29 de jul de 2019

¿Cuándo y dónde surgió la tradición de la luna de miel, tan esperada por los recién casados? Existen diversas versiones sobre el origen de esta tradición. Hay quien la ubica en la antigua Babilonia, hace más o menos unos 4000 años; otros, en cambio, la atribuyen a los romanos, la encuentran entre los teutones y vikingos y la mencionan como una tradición adoptada por la iglesia católica.


En todos los casos el hecho se asocia con el ciclo lunar y la miel, relacionándoseles con la procreación, la fertilidad y la felicidad. Información difundida a través de la red(1) señala que entre los romanos la madre de la novia dejaba una vasija con miel en la alcoba de los recién casados cada noche durante un mes o una luna.

Pero se considera a los teutones los iniciadores de esta costumbre, ya que celebraban el enlace justamente bajo la luna llena. Pasada la fiesta matrimonial, cuenta la leyenda, los novios bebían licor de miel durante los 30 días siguientes. A este periodo se le empezó a identificar como la” luna de miel.”

En fin, cualesquiera que sean sus orígenes, lo cierto es que en los tiempos que corren la luna de miel se ha convertido en ese viaje mágico y placentero, generalmente a un destino turístico, que los desposados planean con anticipación.

Para algunas parejas es muy atractivo un glamuroso crucero por los litorales mexicanos o a través de aguas internacionales; para otras, resulta encantador el mar azul turquesa del Caribe con sus blancas playas y arrecifes de coral.

¿Y qué decir de los recién casados que buscan cobijo a orillas de las tibias playas del Pacifico: Maztlán, Puerto Vallarta, Melaque, Barra de Navidad, Majahual, Las Brisas, Manzanillo, Guayabitos, San Blas, Punta Mita, Acapulco y Zihuatanejo.



Y en el Golfo de México: La Carbonera, Costa Esmeralda, Chachalacas PlayaEscondida, Playa Bruja, Isla Aguada y Sisal, (Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán).

Entonces, ¿por qué no un aguachile y un pescado zarandeado(2), en Sinaloa y Nayarit, para recordar la noche anterior? Y en Colima ¿un cangrejo a la diabla y unos tacos de camarón para apartar del novio lo rajón? O si se prefiere en las playas de Guerrero mole de iguana o armadillo y un ceviche de pescado para quitarle a la novia lo chiveado.


¿Y en el Golfo de México?

Qué tal un platillo para reanimar a la consorte, el cual bien podría ser un “arroz pa´ la tumbada”(3) (mezcla de arroz con mariscos, camarón, pulpo y jaiba entera). O para el pichón, un vuelve a la vida, el chilpachole de jaiba o una sopa de ostión.

En este apretado recorrido “lunamielero”, existen los tórtolos que se inclinan, encambio, por disfrutar las alboradas en el Caribe o las doradas puestas del sol en el extremo sur de la península de Baja California, y no son pocos los que optan por perderse entre los vestigios de nuestro pasado precolombino en Yucatán, Campeche, Chiapas y Oaxaca, en sitios coloniales o en nuestra orografía de belleza excepcional como la Barranca del Cobre, en la Sierra Tarahumara, estado de Chihuahua.

Sólo por razones de espacio, transportémonos, esta vez, a dos de los muchos sitios preferidos por los recién casados; sí, viajemos en nuestra imaginación a los lugares donde aparece y se oculta el sol.

Y empecemos por el sitio más oriental del territorio mexicano, por el primer punto donde aparece el astro rey: Cozumel, en idioma maya “Cosom Lumil (isla de golondrinas), que junto con Cancún, Tulum, Isla Mujeres, Xel Há, X´caret y Playa del Carmen forman el circuito turístico del Caribe mexicano.



Bellas y aperladas playas que contrastan con el azul turquesa de sus aguas, deleite de bañistas y buceadores, quienes en sus zabullidas se topan con arrecifes de coral y peces multicolores que rivalizan con el arcoíris. Noches caribeñas-peninsulares en las que no pueden faltar los platillos típicos de la cocina maya como el chocolomo, chirmole, los salbutes, el relleno negro, la cochinita pibil y los panuchos.

Volemos en la imaginación hasta el otro extremo, el noroeste del país, por donde se oculta el sol, y situémonos en las playas de Cabo San Lucas, Baja California Sur, para extasiarnos con el tornasol de los colores de sus atardeceres. Ahí, en el rocoso arco donde termina la península de Baja California y se unen el Mar de Cortés y el Océano Pacífico.

Obligado para los palomos visitar la Playa del Amor (lo mismo que en Cozumel la Isla de la Pasión), localizada a unos cien metros de El Arco. Cuenta la leyenda que esta playa debe su nombre al hecho de que ahí funden sus aguas el Mar de Cortés y el Océano Pacífico. Otras versiones dicen que se le denomina de ese modo porque en el siglo XVIII en ese sitio un náufrago japonés fue rescatado por una lugareña de la que después se enamoró ¡y fueron muy felices!

Contigua a la Playa del Amor se encuentra la Playa del Divorcio, si bien su nombre es un mal augurio para los recién casados y, dicen, una vacilada de los lugareños, no deja de ser un sitio divertido para los amantes del skimboarding (4) y el jet ski.

1 http://www.amor.com.mx/origen_de_la_luna_de_miel.htm

2 Zarandearse significa menearse, estremecerse, sacudirse.

3 Tumbada significa tirada, lanzada, tendida.

4 Es una modalidad deportiva que se practica en la orilla de la playa y que consiste en surfear las olas con una tabla.

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Amantoli. Detalles inolvidables

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